El estado antes que el problema
Llevas años intentando arreglar el lugar equivocado.
Una toma de conciencia muy potente: muchas veces el problema no es la comida, la pareja, el trabajo, los hijos o lo de fuera, sino el estado desde el que estás viviendo todo eso. Deja de pelearte con lo externo y empieza a mirar qué ocurre dentro.